lunes, 9 de enero de 2017

Retiro Proyecto Mambré en Dos Hermanas 

El 3 de enero de este año tuvimos un retiro en la casa de espiritualidad de San Pablo (Dos Hermanas) miembros de la Red Solidaria de Acogida de Familias junto con aquellos hermanos de Comunidad más involucrados con el proyecto Mambré, y abierto en general a cualquier miembro cercano a la realidad de inmigración. En este tiempo de Año Nuevo, donde generalmente se hacen nuevos propósitos intentando fijar nuevas metas, o dejar o cambiar algunos aspectos con los que no estamos satisfechos, es también momento de pararse, y de ir viendo cómo la vida misma no nos pasa, porque no somos meros espectadores pasivos o somos arrastrados por las circunstancias en nuestro devenir diario, sino que es la vida misma la que nos está traspasando. Y desde esta perspectiva, a través de una de las lecturas propuestas por nuestro guía del retiro (nuestro asistente, José Yruela) sobre el Eclesiastés, había que ir viendo cómo nos vamos situando ante nuestra realidad, ¿cuál es mi tiempo? ¿Cómo estoy yo ahora? Para desde ahí ir profundizando nuestro modo de ser y estar, con la mirada puesta especialmente en Mambré, tomando como base las lecturas de la Anunciación, del buen samaritano que nos habla de la sensibilidad al otro, y de la multiplicación de los panes y peces que nos habla del milagro del compartir.
Y entre los distintos puntos de la oración, independientemente de las resonancias y mociones surgidas luego en las oraciones personales, nuestro guía nos apuntó también algunos aspectos actuales de estas lecturas, de los gestos y palabras de Jesús, que creo extrapolables a toda la Comunidad: (i) que no estamos aislados en este proceso de salvación, sino que hay personas, movimientos, con los que compartir/trabajar/vivenciar, (ii) humildad, otras personas también han experimentado o están experimentando lo mismo; (iii) ahora es un momento de claridad en este proyecto, que seamos conscientes que es obra del Espíritu a pesar de las dificultades, que afiancemos este momento y lo marquemos como un hito en nuestro proceso de crecimiento como Comunidad; (iv) que este proyecto al igual que las múltiples invitaciones del Señor/ángel tiene y tendrá sus consecuencias; (v) no entrar en dinámicas de comparación, cada uno da desde lo que puede o tiene, que siempre esté presente la dinámica del respeto a la libertad del otro; (vi) que la realidad nos interpele, especialmente desde el acercamiento afectivo al que sufre; y (vii) posibilitar proyectos/estructuras de cambio, aunque no sean nuestros, o que otros los sigan luego, porque no son nuestros proyectos, sino los de Dios.
En fin, decir que fue un día rico en movimientos interiores, como quedó recogido en el compartir de la Eucaristía con el que dio término nuestro pequeño retiro.
TUL

Navidad en Casa Mambré


El pasado 27 de diciembre por la tarde, nos reunimos aquellos miembros de CVX que pudimos escapar de nuestras obligaciones laborales y familiares para celebrar la Navidad con nuestros niños en “nuestra” casa Mambré. Y digo “nuestra” porque así la hemos ido sintiendo y construyendo desde aquellos inicios en donde era una sola idea, una inspiración del Espíritu, quien soplaba desde hacía mucho tiempo desde diversas direcciones pero apuntando a una misma sensibilidad, y a quien la comunidad no fue sorda a sus insinuaciones. Y digo “nuestra” porque así hemos ido sintiendo a Fredy, a Bassi, a Traore, y ahora a Yamal y Mass. Como decía, el pasado 27 de diciembre por la tarde, celebramos en “nuestra” casa Mambré que Dios se hacía hombre, que quería nacer en este mundo roto para anunciar que es posible la utopía del amor. Y lo hicimos con la alegría festiva propia del momento. Y como se hace en cualquier fiesta que anuncia un nacimiento, el de Dios en casa Mambré, con cantos, con baile, con comida.
Fue un momento de encuentro, de departir, en el que Traore y Bassi nos hicieron partícipes de un teatrillo, en el que Traore nos cantó canciones sobre l’amour, que entre villancicos algunos miembros de nuestra comunidad nos enseñaron cómo se vivía tradicionalmente la Navidad en Perú, Paraguay, Italia… porque también a veces olvidamos que somos una comunidad intercultural. Y como acaba toda fiesta, con baile y música a los que se fueron uniendo amigos de la casa.



Si mirase aquella tarde de otra forma, me quedaría con dos hechos que me llamaron la atención. El primero, de cómo un niño de los nuestros de unos tres años, que se peleaba con otro, caía y lloraba con un berrinche más bien de rabia que de dolor, se calmó cuando Fredy lo cogió y lo sentó en su regazo en una silla. Él no distinguía un color de piel de otro, de papeles o sin papeles, pero sí sabía que unos brazos lo rodeaban y lo protegían, y que luego jugaba con él. Pienso cómo ese niño vivía la naturalidad del momento, y que no hay mejor escuela igualitaria que esa. Y el segundo, al final de la tarde, en el salón de la casa, ante un pequeño auditorio, Traore sintiéndose en familia empezó a tocar la guitarra y a cantar. Y entre las canciones, una compuesta por él sobre la indignación que le causaba que el presidente de su país haya acordado la repatriación de los inmigrantes de su país que lleguen a Europa, solo por intereses económicos. Como él decía, los africanos son muchas veces los propios verdugos de los africanos.
Como iba diciendo al principio, el pasado 27 de diciembre por la tarde, celebramos en “nuestra” casa Mambré que de verdad era Navidad.
TUL

martes, 27 de diciembre de 2016

V Encunetro Economía al Servicio de la Vida (II)




El pasado 17 de diciembre tuve la oportunidad de compartir con miembros de la CVX un encuentro cuyo objetivo principal era profundizar en la encíclica Laudato´Si´ en donde el Papa Francisco invita a todos reflexionar sobre la ecología y a cuidar de la casa común. 

Fue una experiencia conmovedora. No porque me interesara el mundo ecologista, sino porque durante todo el día, desde el principio con la acogida de Manolo, hasta el final con la Eucaristía me sentí cuidado, acogido, atendido y tenido en cuenta, como si cuidar de la casa común empezara allí mismo e incluyera a las personas.

Mi intención era más bien tratar de integrarme e ir discerniendo si esta comunidad puede ser un sitio para mi dentro de la Iglesia. El eco del día me llevan a entender que he de seguir en este camino. Gracias.
R. P. Acogida.

lunes, 26 de diciembre de 2016

V Encuentro de Economía al Servicio de la Vida (I)



El pasado 17 de diciembre pude participar del V Encuentro de Economía al Servicio de la Vida. En este caso el hilo conductor era la encíclica del papa Franciso “Laudato Si ´, sobre el cuidado de la casa común”. Al principio no fue un tema que realmente me llamara mucho la atención; lo ecológico(tal y como yo lo entendía) lo tenía en cuenta y hacía alguna que otra cosilla al respecto como consumidora en mi día a día, pero, desde que entré en la comunidad, procuro no faltar a estos encuentros de ESV. Para mí son un regalo, llamamiento y respuesta a vivir mi seguimiento de Jesús con más coherencia, procurando trasladar sus valores, no solo a mi relación con los hermanos y a intentar estar atenta a los más necesitados de nuestro mundo, sino también, en la medida de lo posible, a mis hábitos de vida y de consumo, para que al menos no favorezcan desigualdad, injusticia, explotación laboral ni el maltrato a la obra creadora de Dios, sino lo contrario (¿no lo haría así Jesús si le tocara vivir ahora en nuestro mundo?). En este sentido, la presentación de José Yruela de la Encíclica (un regalo del papa), me supuso un zarandeo fuerte; sentí el carácter principal y urgente de esa revisión de hábitos. Nuestro Pastor, ha tejido con tanto acierto y claridad la interconexión entre lo ecológico (en sentido integral) y lo social, que ya no podemos escurrir el bulto y dejar la “ecología” para los “ecologistas”, sino que como cristianos consumidores y habitantes de esta tierra estamos llamados a pasar por el corazón todo esto y ver las alternativas que están en nuestra mano para fomentar con nuestro grano de arena otro tipo de desarrollo en el que, la dignidad a la persona y el cuidado del otro y de la “casa común” sean principales, viviendo el principio de justicia, también entre las generaciones , y el principio del bien común. Como nos recordaba nuestro querido Manolo (que vino a presentarnos con tanto cariño y detalle el maravilloso proyecto de Bioalverde de Cáritas) tenemos un poder mucho mayor como consumidores, que como votantes de nuestros representantes políticos. Con los números y estudios de que disponen, nos mostraba cómo nuestra manera de consumir tiene una incidencia mucho más directa de lo que pensamos en cuanto a fomentar unos modelos de desarrollo u otros. El encuentro fue un regalo en el compartir y dio mucho de sí. En esencia se recogieron nuestros sentires y deseos de ese día en el manifiesto final que ofrecimos al Señor en la Eucaristía. Muy agradecida a Dios por todo y por tod@s.

“No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental. Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y al mismo tiempo para cuidar la naturaleza” (n.139 Laudato Si ´, sobre el cuidado de la casa común) Papa Francisco.

Rocío C. Álvarez

sábado, 24 de diciembre de 2016

De repente en Adviento


El pasado sábado 18 de diciembre, celebramos la eucaristía comunitaria de CVX-Sevilla. Fue la eucaristía del “de repente”. En la Palabra de Dios de repente “resultó que María esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo”. Dimos gracias por el nacimiento de repente de Pedro y Andrés. De repente había venido Adrián, sobrinón de Armel, a visitarnos para dar gracias a Dios y a nosotros por la ayuda recibida para buscar una vida mejor. Y al final, y casi de repente, nuestro presidente Eduardo Ibáñez y Loli Lepina hicieron entrega de los principios generales a Luisa Melero, del grupo Rutilio, tras finalizar su etapa de acogida y unirse a la comunidad.

En fin, tarde cargada de sorpresas con mucha vida compartida. Suerte que después tuvimos un ratito que compartir con unas viandas para digerir todo lo vivido.


Javi F.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Hoy es un jueves cualquiera a mediados de un mes de otoño. Termino de batir el último yogur natural que añado deprisa a la macedonia de frutas y salgo corriendo para cenar en Casa Mambré. Empecé a ir allí hace unos meses. Al principio, con curiosidad y pensando que mi presencia allí podría ayudar algo. Casi obligado por lo que creía mi consciencia o quizás por algún prototipo prefabricado desde fuera de mí. No iba todos los días, sólo cuando podía. Y casi sin darme cuenta estas cenas van cambiando. Ahora que mis amigos más antiguos van teniendo vidas más ocupadas entre semana, busco nuevas personas con las que estar. Y voy sintiendo necesidad de estar con estos nuevos amigos de Casa Mambré. De preguntarles, pero también de contarles yo mis alegrías y preocupaciones. A veces no puedo ir   y me siento igual de bien o de mal que cuando quedaba con la pandilla del gimnasio o con la del trabajo. Todo empieza a fluir con cierta naturalidad. Y de repente un día me doy cuenta de me están acogiendo. Como en la canción de Luis Guitarra.

¿Quién libera a quién del sufrimiento?
¿Quién acoge a quién en esta casa?
¿Quién llena de luz cada momento?
¿Quién le da sentido a la Palabra?

Y ahora a lo mejor pegaba poner aquí un selfie de todos juntos riendo, pero no me apetece. No cuelgo fotos cada vez que ceno o almuerzo con mis amigos de siempre. ¿Por qué lo iba a hacer ahora?

Javi Ferrer

jueves, 22 de septiembre de 2016

VISITA DE NUESTRO ARZOBISPO A CASA MAMBRÉ

El 19 de septiembre, tuvimos una visita muy especial en Casa Mambré. El pasado julio Fátima Carazo y José Antonio Suffo proponían una frase de Jesús de Nazaret a D. Juan José Asenjo, nuestro arzobispo, cuando preguntaba por el proyecto de hospitalidad de CVX en Sevilla: “Venid y lo veréis”. El aceptó la invitación a compartir cena y velada con las personas que viven en la Casa. Su presencia ha sido regalo del Señor y, como siempre ocurre en Mambré, hemos vivido un momento y un espacio para la acogida, el encuentro y la paz de las cosas sencillas.

D. Juan José recorrió las diferentes estancias de la Casa y se interesó por conocer el proyecto con más profundidad: explicamos los antecedentes de la red de familias acogedoras y el camino recorrido, la colaboración de la Compañía de Jesús mediante la cesión del inmueble, el papel de las organizaciones de apoyo, Cáritas y Claver SJM, y las claves de colaboración, sostenimiento y presencia de toda la Comunidad. Se mostró admirado y contento con la iniciativa y ofreció su apoyo para darla a conocer y tenerla presente en sus oraciones. Valoró también la oportunidad de conocer mejor la Comunidad de Vida Cristina, como movimiento laical ignaciano, y su concreción en la diócesis, y se mostró disponible para acompañar otros momentos comunitarios.

El sentimiento que creo compartimos todos los presentes es de profundo agradecimiento. El clima fue de mucha cercanía y confianza. Hubo un intercambio mutuo de experiencias de vida, de dificultades y deseos en lo cotidiano. Los chicos que viven en Mambré se mostraron ilusionados con la visita, haciendo preguntas, compartiendo sueños y anécdotas que hicieron la velada muy agradable.

D. Juan José nos confesaba que había pensado encontrar un recurso de acogida y se había encontrado una familia, esto nos ha animado y confirmado. Su presencia ha sido también una invitación a fortalecer nuestro sentido de Iglesia, Iglesia en Sevilla, que siente deseos de vivir el Evangelio cada día cerca de los últimos, en el acompañamiento a las personas inmigrantes, para ser sal y luz en el mundo.

Inmaculada Mercado. Coordinadora del Proyecto Mambré- CVX Sevilla.